¿Es recomendable tener tienda online (e-commerce)?

¿Es recomendable tener una tienda online, o es mejor contar con una tienda física propia o vender a través de un marketplace (mercadillo virtual), tipo Etsy?

Tener una tienda online, sea del tipo que sea, no se traduce automáticamente en ventas. Para que funcione, debe ir acompañada de mucho trabajo orientado a conseguir visibilidad y generar confianza en el producto.

Si estás pensando en abrir una, pregúntate primero si dispones del tiempo y del dinero necesarios para crearla, mantenerla y atender a tus clientes. Esto implica hacer las fotos de tus productos, editarlas, redactar descripciones y fijar precios, preparar los encargos, gestionar los envíos y ofrecer un buen servicio posventa. Además, tendrás que darle visibilidad, porque sin ella no hay ventas, y promocionarla de forma constante.

Si crees que puedes hacerlo y tienes claro que vas a hacerlo bien, ¡adelante! Sin duda, es una herramienta potente para tu negocio. Además, a diferencia de los marketplaces, si tienes tu tienda integrada en tu propia web, los clientes no saldrán de tu “casa virtual” para irse a un competidor que comparte contigo el mismo espacio online.

En cuanto al proceso de compra online, es similar tanto si vendes desde tu propia tienda como desde un marketplace. Más allá de las particularidades propias del entorno digital, el resto funciona igual que en una venta presencial.

En ambos casos, ten en cuenta que necesitarás un packaging adecuado y que las condiciones y costes de envío deben estar bien claros y ser fáciles de encontrar. En este mismo sentido, infórmate sobre los impuestos aplicables, especialmente en ventas internacionales, así como sobre posibles restricciones aduaneras.

Tener una tienda online en España no solo implica crear una web atractiva y vender productos: también supone cumplir con una serie de obligaciones legales pensadas para proteger al consumidor y generar confianza.

1. Información legal obligatoria (LSSI-CE)

Según la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico (LSSI-CE), toda tienda online debe mostrar de forma clara, visible y accesible:

  • Nombre completo o razón social.
  • NIF o CIF.
  • Domicilio fiscal o dirección de contacto.
  • Correo electrónico y otro medio de contacto directo.
  • Si eres autónomo o empresa.
  • Datos de inscripción en el Registro Mercantil (si procede).

Esta información suele incluirse en un apartado llamado Aviso legal, que debe ser accesible desde cualquier página de la web.

No es opcional: es obligatorio incluso si vendes poco o estás empezando.

2. Condiciones de venta claras

También es obligatorio informar al cliente, antes de que compre, sobre:

  • Precio final del producto (con impuestos incluidos).
  • Gastos de envío y plazos de entrega.
  • Formas de pago disponibles.
  • Proceso de compra paso a paso.
  • Qué ocurre si hay un problema con el pedido.

Todo esto debe recogerse en las Condiciones generales de venta, redactadas en un lenguaje comprensible.

3. Derecho de desistimiento (devoluciones)

En España y en la Unión Europea, el consumidor tiene derecho a desistir de la compra:

  • Plazo general: 14 días naturales desde que recibe el producto.
  • No tiene que dar ninguna explicación.
  • Tú debes devolver el importe del producto (y, en muchos casos, los gastos de envío iniciales).

Existen excepciones (productos personalizados, hechos a medida, productos digitales descargados, etc.), pero deben indicarse claramente antes de la compra.

Es obligatorio informar:

  • De cómo ejercer el derecho de desistimiento.
  • Del plazo.
  • De quién asume los gastos de devolución.

Si no informas correctamente, el plazo puede ampliarse hasta 12 meses.

4. Atención al cliente y reclamaciones

Debes ofrecer un canal de atención al cliente claro (email, formulario, teléfono) Además:

  • Estás obligado a informar sobre la posibilidad de usar hojas de reclamaciones (si vendes a consumidores en España).
  • En ventas online, también debes informar sobre la plataforma europea de resolución de litigios online (ODR).

Esto no significa que vayas a tener problemas, sino que transmites transparencia y profesionalidad.

5. Protección de datos (RGPD y LOPDGDD)

Si recoges datos personales (formularios, pedidos, newsletter), debes cumplir con:

  • RGPD (Reglamento General de Protección de Datos).
  • LOPDGDD (ley española).

Esto implica:

  • Informar de qué datos recoges y para qué.
  • Pedir consentimiento expreso.
  • Permitir al usuario acceder, rectificar o eliminar sus datos.
  • Tener una Política de privacidad visible.

6. Cookies

Si tu web usa cookies (la mayoría lo hace), debes:

  • Informar de forma clara.
  • Permitir al usuario aceptarlas o configurarlas.
  • Explicar para qué sirven.

El aviso de cookies debe aparecer al entrar en la web y no puede limitarse a un simple “seguir navegando”.

7. Seguridad en los pagos

Aunque no lo exija una ley concreta, es prácticamente obligatorio en la práctica:

  • Usar HTTPS (SSL) en toda la web.
  • Trabajar con plataformas de pago seguras (tarjeta, PayPal, etc.).

Esto protege a tus clientes y refuerza la confianza en tu tienda.

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