Tener buenas fotografías es clave cuando quieres vender productos porque el cliente no puede tocarlos ni probarlos. La foto es lo que sustituye esa experiencia. Una buena imagen crea una primera impresión positiva, transmite profesionalidad y hace que el producto parezca fiable y de calidad. Si la foto es mala, oscura o poco clara, el cliente puede dudar, pensar que el producto no es bueno o simplemente irse a otra tienda.
Es fundamental que lo que se muestra en las fotografías sea exactamente lo que el cliente va a recibir, ya que cualquier diferencia puede generar decepción y pérdida de confianza. La escala de los productos puede ser engañosa si no se muestra correctamente, por lo que en las imágenes debería percibirse claramente el tamaño real, ya sea mediante referencias visuales o distintos ángulos. Del mismo modo, es importante que los colores, las texturas y los detalles se representen de forma fiel, evitando ediciones excesivas que alteren la realidad del producto. Mostrar el producto tal como es ayuda a que el cliente tenga expectativas realistas, se sienta seguro al comprar y quede satisfecho con su decisión.
- Utiliza fondos sencillos y claros : la gente necesita ver el producto, no el fondo.
- Utiliza luz natural , ya que el flash puede distorsionar los colores.
- Toma fotografías desde varios ángulos diferentes para ver qué funciona mejor.
- Toma fotografías de cerca de cualquier detalle o característica clave de su producto.
- Evita las sombras o la iluminación directa.
- Asegúrate de tener esa imagen clara, brillante y espectacular de cada producto.
- Asegúrate de disparar en alta resolución: se requieren 300 ppp para la mayoría de las revistas.
- Nunca envíes muchos archivos adjuntos de alta resolución sin consultar primero con el destinatario