Internet es tu principal herramienta de comunicación y ventas, pero también es una ventana abierta las 24 horas del día. Mostrar tu trabajo implica exposición, y eso incluye el riesgo de que otras personas copien tus ideas, diseños o productos.
Dicho esto, es importante que sepas qué protege la ley en España y qué no, para poder tomar decisiones con criterio.
1. Copias, inspiración y plagio: qué dice la ley
En España, no todo está protegido automáticamente.
- La propiedad intelectual protege obras creativas originales (dibujos, ilustraciones, textos, patrones, fotografías, diseños artísticos…), siempre que tengan originalidad.
- Las ideas no se protegen, solo su forma concreta de expresión.
- La frontera entre inspiración, versión y copia puede ser difusa, y en muchos casos es difícil demostrar legalmente un plagio.
Por eso, aunque una copia pueda resultar evidente a nivel moral, no siempre es fácil demostrarla jurídicamente.
2. Diseños y productos artesanos
Si creas objetos físicos (joyería, cerámica, textil, mobiliario, etc.), debes saber que:
- Un diseño puede protegerse como diseño industrial si se registra.
- Sin registro, la protección es mucho más limitada y difícil de reclamar.
- En sectores como la moda o la artesanía, cambiar pequeños detalles (color, tamaño, materiales) puede ser suficiente para que legalmente no se considere copia.
Si un diseño es especialmente importante para tu negocio, valora registrarlo (por ejemplo, en la OEPM – Oficina Española de Patentes y Marcas). Mira el post sobre Naming.
3. Marca y nombre comercial
Aunque no protege el diseño del producto, registrar tu marca sí protege:
- El nombre de tu negocio
- Tu logotipo
- El uso comercial de esa identidad
Esto es clave si alguien intenta vender productos similares aprovechándose de tu nombre o reputación.
4. ¿Qué puedes hacer si detectas una copia?
Antes de actuar, valora siempre el coste emocional, económico y de tiempo. Opciones habituales:
- Contactar con la persona o empresa que copia y solicitar la retirada del producto.
- Guardar pruebas (fechas, capturas, publicaciones).
- Consultar con un profesional (abogado o asesoría especializada).
- Evitar denuncias públicas en redes sociales hechas en caliente: pueden perjudicarte más a ti que al infractor.
Recuerda: no todas las batallas merecen ser luchadas.
5. Redes sociales: prudencia y estrategia
En redes, actúa con templanza. Acusar públicamente sin pruebas claras puede generarte problemas legales o de reputación. Salvo casos muy evidentes, suele ser más inteligente:
- Seguir creando
- Diferenciarte aún más
- Reforzar tu marca, tu historia y tu comunidad
6. Protege lo que realmente te hace única
La mejor protección a largo plazo no siempre es legal, sino estratégica:
- Tu historia personal
- Tu forma de comunicar
- Tu relación con los clientes
- Tu manera de crear
Eso no se puede copiar.